Aunque pueda parecer un tópico, la diferencia de edad entre miembros de la familia puede generar problemas importantes.
Tan pequeños y son los dueños y señores, sus antojos pasan a ser órdenes.
La adolescencia supone el difícil paso en el que los niños pasan a convertirse poco a poco en adultos.
Cuando la convivencia se hace insostenible y la pareja decide separarse, si hay hijos, es preciso actuar de forma cautelosa para que ellos no se vean afectados.
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La adolescencia supone el difícil paso en el que los niños pasan a convertirse poco a poco en adultos.
De todos es sabido que uno de los momentos más intensos y caóticos de la vida de una persona es la adolescencia, aunque por supuesto para todos no es así.
Hay padres que tiemblan con la sola idea de pensar en el momento en el que su precioso bebé llegue a la pubertad, ¿seré capaz de controlar la situación o se nos irá de las manos?. Aunque pueda sonar melodramático o exagerado, más de uno y de dos nos podemos sentir identificados con el tema.
Llega un momento en el que no sabemos cuando comenzamos a hablar un idioma distinto al de nuestros hijos, pero lo que sí está realmente claro es que no nos entendemos entre nosotros, les decimos que vuelvan a casa a las nueve de la noche y llegan cuando quieren, ¿no entienden lo que es las nueve de la noche?, ¿no nos hemos explicado bien?
Cuando te acercas a tu hijo y le dices, ¿quiero que limpies tu cuarto que está que da pena verlo?, y él se mete en su cuarto, cuando sale, te asomas y aquello parece que está igual, como si nada hubiera pasado pero el defiende su idea de que el cuarto está limpio.¿Qué esta pasando?, efectivamente padres e hijos hablan a esta edad dos idiomas distintos, viven realidades muy diferentes, ellos quieren autonomía y los padres les dan protección.
Es verdad que la educación de los hijos empieza mucho antes de la adolescencia, pero a pesar de todo, a pesar de que los padres se haya preocupado de hacer durante la infancia todo lo mejor posible, esta es una época que puede resultar muy dura para padres e hijos.
Lo más importante es no llegar a perder la comunicación entre padres e hijos. A los padres, a veces les resulta difícil adaptarse al cambio que están sufriendo sus hijos, además hay veces que se tienen que enfrentar con situaciones que les causan tanto disgusto que pierden la compostura. No en pocas situaciones los padres descubren que su hijo fuma, y que además fuma porros, o que ha faltado a clase, o tienen que afrontar un embarazo no deseado. En estas situaciones, como en otras complicadas de la vida, lo importante es buscar soluciones y no precipitarse a una crítica despiadada, porque a lo único que llevará será a una ruptura en la comunicación y a un agravamiento del problema.
Un requisito imprescindible en la relación y comunicación de padres e hijos es la confianza. Y esta a veces se "tambalea" o pierde, hasta el punto que algunos padres registran bolsillos, diarios, cajones y pertenencias de sus hijos.
Algunos padres solicitan ayuda para restaurar las relaciones con sus hijos, pero los chicos también ven esta necesidad porque cuando se dan estas situaciones el malestar va en ambas direcciones.
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