Partiendo de que la principal idea errónea de la persona que experimenta los celos es creerse en la posesión de su pareja, si a esto le añadimos la desconfianza pasamos a tener un cóctel muy peligro.
Hay que tener en cuenta que dentro del tema del querer hay muchos factores que intervienen, sólo el amor no es suficiente se debe respetar, confiar…y esta confianza si no se tiene lleva directo a los celos.
Si nos sentimos dueños de nuestra pareja llegará un momento que no seamos capaces de entender que se relacione con otras persona, que tenga amigos y que pueda compartir cosas con ellos sin que suponga una infidelidad ya que vivimos en una sociedad y somos seres sociales por naturaleza.
Si a medida que se van produciendo los celos nos sentamos y hablamos sobre el tema, quizá se pueda solucionar antes de que vaya más allá, porque normalmente se pide ayuda cuando la situación es ya insoportable para los dos miembros de la pareja.
Siempre tenemos que tener muy presente que las personas no son propiedad de nadie y que cuando se quiere se hace libremente, cuanto más se obligue a querer menos se conseguirá.
Aunque pueda parecer que las familias se van desmembrando cada vez más rápidamente siempre nos sentimos ligados a ellas de un modo u otro y es por esto que debemos cuidarlas ya que es un bien preciado.
Podemos pensar que la terapia para los niños no es necesaria y dar menos importancia a sus problemas, porque todos hemos podido pasar nuestras dificultades y lo hemos superado todo sin cualquier ayuda o psicoterapia.
Nuestro trabajo esta centrado en el modelo de la terapia breve, este modelo busca el modo más rápido de solucionar problemas, no por ello su eficacia es menor, sino que el método de trabajo es distinto.