Para que una relación funcione es imprescindible que haya comunicación en la pareja.
Para una convivencia en armonía, la organización de las tareas y funciones en el hogar es fundamental.
Los celos en la pareja pueden ser un grave problema y destruir una relación.
Es imposible que dos personas convivan en un entorno agresivo, tanto si es de una parte como de las dos.
Todos queremos confiar en las personas que nos rodean, a veces hay que ser cautos para que algunos interesados no se aprovechen de nosotros.
Esta persona vino a la consulta con problemas de autoestima provocada por su relación de pareja.
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Para que una relación funcione es imprescindible que haya comunicación en la pareja.
Exposición del problema
“En los 23 años que llevamos casados, no hay forma de ponernos de acuerdo mi marido y yo. Cada vez que intentamos hablar de algún tema, por tonto que sea, al final siempre terminamos mal, bueno, fatal y acabamos con fuertes discusiones. No recuerdo que haya sido mejor en ninguna época de nuestra vida de casados.
Parece como que la única solución es la separación pero ninguno de los dos deseamos eso. Necesito ayuda porque quiero poner orden en mi mente y en mis sentimientos".
Exposición del tratamiento
Cuando esta pareja acudió a terapia la queja por la que acudían era evidente:
Resultaba imposible que se pusieran de acuerdo en algo. Se tapaban el uno al otro, no se dejaban hablar. Las interrupciones eran continuas, resultaba imposible llevar una conversación algo continuada y por supuesto llegar a un entendimiento era algo en lo que no se podía pensar.
En la primera sesión, tras mucha queja empezamos a a aclarar su demanda (lo que de verdad querían trabajar en consulta): Poder ponerse de acuerdo cuando había opiniones diferentes, sin armar broncas y sin enfadarse.
A lo largo de la terapia se hicieron sesiones juntos, y también algunas por separado. Desde los dos puntos de vista se fueron analizando las dinámicas en las que habían estado metidos durante tantos años y las cosas que también habían estado funcionando durante este tiempo.
Para los dos fue una gran sorpresa descubrir que algo habían estado haciendo bien durante tantos años para seguir juntos, que todo no era como lo exponían al principio. Sin embargo, había patrones de comportamiento que siempre se repetían y les llevaban siempre a la misma consecuencia.
Así fueron aprendiendo a dialogar y respetarse a través de la terapia y practicando, por ejemplo con ejercicios relacionados con el respeto de tiempos en el diálogo. Se utilizaron también muchas tareas para incrementar las interacciones positivas entre ellos y aumentar su complicidad.
De esta manera se modificaron muchas de las rutinas en las que habían estado atrapados y comenzaron a descubrir nuevos aspectos en su relación que les hizo crecer como pareja.
Tiempo usado en la terapia
Ambos estaba muy motivados por encontrar una solución a su problema (lo que no se dejó de valorar porque al haber tantos desacuerdos es algo que nos sorprendió gratamente) y esto les llevo a realizar todas las tareas que se les mandaron y a colaborar en todo momento. Tras 12 sesiones y gracias a su trabajo, los resultados no tardaron en salir a la luz.
Seguimiento
Tras el posterior seguimiento, a los seis meses de terminar la terapia, seguían bien. Sus comportamientos habían cambiado y ya podían hablar de cualquier cosa sin discutir continuamente y sin que esto supusiera un problema.
Por supuesto, siguió habiendo discusiones en la pareja, pero ellos sabían cómo afrontarlas y cómo manejarlas para no tener que volver a recurrir a pedir ayuda.
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